Algunas mamás nos vinieron a ayudar a vestirnos. Fue muy divertido, porque luego nos hicimos una sesión de fotos aprovechando un cuadro que la mamá de Samu hizo especialmente para nosotros.
Pronto llegó la hora del festival. Muchas familias estaban por los pasillo, escaleras y en el patio mirando el desfile.
Después, en el polideportivo bailamos un sirtaki.
Por último, comimos en el comedor comidas propias del carnaval.